Ahora que ha pasado la vorágine de las fiestas navideñas, es
el momento de echar la vista atrás y hacer balance. Para mi, ha tenido mas
cosas positivas que negativas y buena parte de que esto sea así ha sido
motivado porque este año me he librado y no he tenido que recorrer el camino
del baño mas veces que las consideradas normales, y es que con tantas comidas y
cenas en casa ajena, hay veces que me trae mas cuenta hacer el camino de ida y
saltarme el de vuelta, porque total…para volver a hacerlo cada 10 min, prefiero
quedarme allí…es lo que tiene contaminarse.
Pero hoy no quiero hablar de nuestra postura como
intolerantes al gluten y en mi caso también a la lactosa. Hoy, como diría Iker Jiménez,
quiero hablar del otro lado, de los otros…esos/as valientes que invitan a cenar
en su casa a una persona celiaca!!
Va por ustedes (oleeeeeee)
 |
Cuadro de "El grito" de Edvard Munch |
No lo puedo evitar, una de las cosas que mas gracia me hace,
es pensar en la cara que se les queda a esos amigos, familiares y conocidos que
después de quedar para tomar algo y haberlo pasado de vicio, te dicen de corazón
que el día “x” te invitan a cenar a su casa. Tú, después de tragar saliva,
dices que por supuesto, que encantada, pero que recuerden que eres celiaca y
que tiene que ser una cena gluten free y
también lactosa free (esto ya lo dices en bajo para que no les de un
parraque…). Y es en ese momento, en ese preciso instante cuando empiezan a
metamorfosearse y la cara que tenían originalmente, para que nos entendamos: ¿conocéis
ese icono del whatsapp, que es una cara con una sonrisa de lado a lado en plan la Pantoja y sus “dientes,
dientes”? pues esa!!, empieza a convertirse en esa otra que es una mezcla del
cuadro de El grito de Munch y la cara de Macaulai Culkin en la peli Solo en
Casa. Ahí es cuando piensas: “ya esta, se les había olvidado” y por dentro de
partes y te mondas.
Pobres…y como son amigos, hacen de tripas corazón y te dicen
aquello de: “si, si…tu tranqui, que algo haremos” y entonces tú, te dejas de
mondar y de partir y te pones a rezar.
Porque os voy a decir una cosa, os podrá parecer increíble,
pero atención: hay vida mas allá del filete a la plancha!!! Si, si, como estáis
leyendo…esto es verdad, verdadera.
Y para demostrarlo voy a daros unos pequeños apuntes por si algún
día invitáis a cenar alguien del club!! Son ocho puntos muy básicos que todo
aquel que invita a cenar a una persona celiaca debería conocer:
Punto uno:
Vamos a empezar por el principio. La intolerancia al gluten
es la intolerancia a la proteína presente en el trigo, la cebada, centeno,
triticale, Kamut, espelta y avena. Así que hay que evitar todos los alimentos
que contengan estos cereales y sus derivados así como trazas de los mismos.
Y la intolerancia a la lactosa es la intolerancia al azúcar
de la leche. Por lo tanto también hay que evitar la leche, sus derivados y los
alimentos que tengan trazas.
Punto dos:
Lo siguiente es el tema de la contaminación cruzada. Aunque
los alimentos sean libres de gluten, hay veces que pueden contaminarse al
manipularlos en la cocina. Por ejemplo: usando la misma cuchara para revolver
una salsa que tenga harina de trigo y otra que no la tenga. O usando el mismo
cuchillo para cortar el pan y luego un filete… Si un producto apto entra en
contacto (aunque sea de refilón) con algo que lleve gluten, se contamina y pasa
a ser no apto.
Los productos que ya vienen envasados pueden llevar trazas
de gluten aunque en origen sean productos que no lleven, por ejemplo si en una
fabrica se muelen harina de trigo y harina de arroz en el mismo molino, la de
arroz quedaría contaminada. Por eso hay que mirar bien que sean libres de
gluten. Si no estáis seguros podéis consultarlo por Internet (hay listas de
productos aptos, como la de FACE), pero si aun así no lo sabéis con certeza, es
mejor que penséis otra opción. Ante la duda es mejor no consumirlo.
Cuidado con los embutido, la mayoría llevan gluten y
lactosa. Hoy en día hay bastantes embutidos que vienen envasados y con la
leyenda de “sin gluten, sin lactosa”, comprar de ese tipo que así vais sobre
seguro.
Con las especias y colorantes hay que tener cuidado porque
las que vienen molidas pueden no ser aptas, sobre todo las que se venden a
granel (estas no lo son porque pueden estar contaminadas). Pero por ejemplo;
las de Hacendado y Carmencita si lo son y en el caso de que pudieran tener
trazas de gluten (como en el curry, que en el 90% de los casos siempre lleva),
estas marcas lo indican en el envase.
Un apunte: ahora muchas marcas se están poniendo las pilas y
etiquetan correctamente, así que podéis mirar si pone alergenos o si
directamente trae un logotipo marcando el producto como “sin gluten” y/o “sin
lactosa”.
Las salsas de soja también suelen llevar el trigo entre sus
ingredientes. Yo siempre uso una que se llama Fayna y la venden en el Corte
Ingles.
Por eso, mi consejo es: para una vez que nos invitas a cenar
que mejor que hacer una cena gluten y lactosa free para todos, nosotros te
estaremos eternamente agradecidos, veréis que se pueden hacer muchos platos
ricos sin esos elementos por el medio y evitareis problemas de contaminación
cruzada al preparar los alimentos.
Punto tres:
Los productos frescos, como carnes, pescados, verduras,
frutas… SI podemos. Pero no os quedéis en el filete de ternera, hay un mundo de
posibilidades esperándoos. Por ejemplo: un platito de jamón ibérico de cebo,
unos langostinos a la plancha, unos percebes…que celiacos si, pero a no ser que
os digan lo contrario el marisco lo toleramos y tontos no somos!! ;-)
Punto cuatro:
Los utensilios de vuestra cocina si están limpios los podéis
utilizar sin problema. Pero ojo! Si son de madera no, ya que es un material
poroso y aunque se limpie muy bien pueden llevar trazas de gluten. La sal tendréis
que usarla en salero o directamente abrir un paquete nuevo, lo digo porque
mucha gente la tiene en un recipiente y va cogiendo con los dedos cuando
cocina, a nosotros eso no nos vale ya que puede estar contaminada.
Si vais a freír algo deberéis utilizar aceite limpio. Por
ejemplo; las patatas podemos comerlas (a mi personalmente me encantan jeje)
pero si las queréis hacer fritas recordar que debe ser en aceite limpio. No os
lo creeréis, pero mucha gente en el aceite de freír patatas fríe mas cosas…
Punto cinco:
Podéis utilizar el horno sin problemas, para hacer un pescado,
un pollo, un rollo de carne…Eso si, y no os estoy llamando guarretes (que
conste), el horno tiene que estar limpio. Así que si el día anterior hacéis una
empanada glutanera y la tenéis guardada dentro del horno, por favor sacarla y
limpiarlo muy bien antes de usarlo para nosotros. ;-)
Punto seis:
El pan merece un punto aparte. Olvídate de encontrarlo en
cualquier panadería. La mejor opción es comprar los panes singlu que venden en
algunos súper y grandes superficies, hay que hornearlos antes de servirlos pero
si os digo la verdad….muy buenos no están. Podéis comentárselo a la persona
celiaca invitada y seguramente se preste a llevarlo el/ella misma, que nosotros
en cuestiones de panes singlu tenemos un master.
Por cierto, algunos panes singlu tienen lactosa, así que
mirar bien los ingredientes si os decidís a comprarlo.
Punto siete:
Una buena opción si no se te ocurren buenas ideas para
cocinar singlu y sinlact (sobre todo recetas de postres que puede que sea lo más
complicado) es utilizar alguna que salga en blog sin gluten y sin lactosa.
Suelen estar muy bien explicadas y hay recetas muy sencillas y resultonas que harán
que quedes como un rey o una reina.
Punto ocho:
Si después de leer todo esto tienes dudas, lo mejor sabes
que es?? Que cojas el móvil y llames a tu amigo/a celiaco/a para exponérselas y
seguro que estará encantado/a de echarte una mano y te podrá dar un curso
rápido sobre el tema, que además es súper útil porque nunca sabes cuando puedes
necesitar saber mas sobre la celiaquia. Mirarme a mi…a los 30 años intolerante
al gluten y a la lactosa…
Ahora que ya conocéis un poco mas de nuestro mundo y
nuestras cocinas veréis que aunque es un poco mas complicado cocinar singlu y
sinlact, no es excesivamente difícil. Hay mucho platos que no llevan gluten en si
mismos, que solo llevan ingredientes frescos. No tengáis miedo por tener que
cocinar para nosotros, lo único que hay que tener es cuidado.
Así que espero que la próxima vez que invitéis a cenar a una
persona celiaca podamos cambiar por fin el titulo de este post por el de: “Que
NO cunda el pánico: hay un/a celiaco/a en mi mesa”.
Otro tema es que a nosotros/as se nos quite el miedo de ir a
comer o a cenar a casa de otros, la desconfianza que nos produce comer fuera de
casa…pero ese es otro tema y se merece otro post!!!